jueves, 7 de diciembre de 2017

The Waterboys, Teatro Alcalá 20/11/2017

Mi primer encuentro con los Waterboys en directo fue en la sala Kapital en el año 2012, aquella noche dieron un concierto soñado, sobre el escenario Mike Scott y los suyos nos ofrecieron una explosión de magia y rock´n roll que se extendió durante una salvaje interpretación de "The Pan Whithin" en la que Mike Scott a la guitarra y Steve Wickman al violín nos brindaron uno de esos momentos que siempre recuerdas cuando haces memoria de los conciertos a los que has asistido.

Años después les vi un par de veces en la Riviera y de nuevo ofrecieron un par de intensos shows demostrando que sobre el escenario muestran la misma ilusión que en la década de los ochenta y que son una de esa bandas imprescindibles que, siguiendo su propio su camino con sus idas y venidas, representan lo emocionante que puede ser el rock cuando expresa liberación. Y por supuesto, hablar de Mike Scott es hacerlo de uno de esos genios capaz de elevar su música y sus composiciones sobre su propia persona.

viernes, 1 de diciembre de 2017

"Sin retirada, sin rendición"

Uno de los momentos más especiales que se me han presentado durante estos últimos años ha sido volver a reencontrarme con aquellos amigos que dejé de verles prácticamente siendo niños, rostros que mi memoria guardaba y que con los años se fueron difuminando y con ellos las anécdotas de una infancia que parecían no sobrevivir a mis recuerdos..., rostros que ahora han cambiado pero que en el fondo, para mí, siguen siendo los mismos. Éramos cuarenta niños, cuarenta historias, cuarenta vidas que corrían sin marcar todavía nuestros destinos, y que se encontraban con las sonrisas de una inocencia que nos hacía mantenernos ajenos al mundo real. Nos juntábamos en las aulas y aprendíamos en el patio y en las calles, de hecho, podría contar con los dedos de una mano los profesores que de verdad se involucraron en nuestras vidas sin mutilar algunas de nuestras ilusiones.

Ahora nos vemos en los bares, sin necesidad de emitir juicios de valor, sin necesidad de ser los más fuertes, los más listos o los mejores deportistas; ahora no nos preguntamos si elegimos el mejor camino, simplemente simplificamos nuestras sonrisas y construimos pasajes que nos hacen sentir que todos somos iguales, que procedemos del mismo sitio, cómo cuando nuestros futuros se balanceaban sobre aquellos pupitres de madera. Cómo escribí en una ocasión, es bueno reencontrarse con una época en la que íbamos corriendo a los sitios y en los que andar era, simplemente, de viejos.

miércoles, 25 de octubre de 2017

"Recuerdos de Verano"

Fueron esas olas las que envolvieron nuestra infancia, las que arrastraron nuestra adolescencia, y las que ahora empujan nuestro presente hacia las rocas. Me he visto y los he visto, tal como éramos, he podido cerrar los ojos y respirar de nuevo ese aire viciado y puro que nos envolvía aquellas tardes de verano en las que siempre encontrábamos algo que hacer y que enlazábamos con el sabor a cerveza caliente de aquellas noches en las que fuimos felices, de aquellas noches en las que la última siempre parecía ser la definitiva.

Ahora hay rostros que surgen de una imagen, risas de mujeres que no recordábamos y de amigos que tan sólo estuvieron de paso, de lugares que aparecieron y desaparecieron pero que siempre serán nuestros, de mañanas dolorosamente soleadas, de borracheras y resacas que compartíamos como la madrugada compartía con nosotros sus secretos. Fue cuando el mundo empezaba y acababa con la misma sonrisa, cuando buscábamos la libertad y sin saberlo la encontrábamos porque sabíamos hacer fácil lo que con los años hemos convertido en difícil; fue cuando todavía nos creíamos que seríamos especiales, cuando nada ni nadie podía tocarnos, cuando todavía podíamos improvisar y disfrutar de una juventud que siempre salía a nuestro rescate con una gran sonrisa.

"Alucinaciones"

El pelo se le revuelve, de sus ojos las lágrimas se convierten en negras alucinaciones que antes habían jugueteado con su nariz, ahora sus manos tiemblan y la seguridad de sus palabras se tambalea ante gritos sordos que ahogan su llamada. Ella siente que sus piernas se le doblan misteriosamente, que su cuerpo se resbala entre las baldosas del suelo y que su sonrisa se estrecha cuando recuerda que mañana será otro día.

Próximo a aquella súplica tú pasas corriendo, notas como tu respiración se agota ante tu débil objetivo y como tu pulso es un caramelo que se desvanece lentamente en tu boca. A tu alrededor no hay verdaderas amistades que marquen tu destino, ni flores ni pasarelas gratuitas que te indiquen tu camino; a tu alrededor sólo hay piedras y barro, ojos perdidos que miran demasiado tiempo bajo sus sonrisas y que tarde o temprano se despedirán de ti con la letanía de un último suspiro que será mortal.

lunes, 16 de octubre de 2017

Tom Petty (1950-2017). El abrazo de un "Heartbreaker"

Y otro que inesperadamente se nos marchó fue Tom Petty, a los 66 años y después de sufrir un infarto cardiarco mientras estaba en su casa de Malibú.

Yo con Tom Petty tengo mi particular verano del 89 en el que su disco "Full Moon Fever" acompañaba mis escapadas nocturnas y me despertaba a mediodía para ver el mar y curar mis resacas con la compañía de aquellos amigos que son tus mejores aliados cuando todavía no has cumplido los veinte y el mundo es tan abarcable que hasta te lo puedes fumar. El otro día cuando me enteré de su muerte por el whatsapp, y seguramente motivado por ese sentimiento de fragilidad que se nos instala en el cuerpo cuando alguien al que has admirado desaparece, busqué entre mis cosas aquella cinta de cassette..., fue verla y sentir como si fuera mi tiempo el que también se esfuma y que aquellos a los que considera intocables como David Bowie, Lou Reed o ahora Tom Petty se llevan sus cuerpos dejándonos no sólo sus canciones sino también los mismos recuerdos que marcaron nuestro tiempo y algunas de nuestras decisiones de juventud, por eso tenemos la infinita sensación de que algo debería de ser eterno, de que esos "amigos" deberían ser inmortales y así de paso nuestros pequeños mundos no tendrían miedo a derrumbarse.

domingo, 15 de octubre de 2017

Charles Bradley (1948-2017). El pequeño triunfo del alma

Sólo quería dedicarle unas palabras a este hombre que murió el 23 de Septiembre a la edad de 68 años, el mismo día que Bruce Springsteen los cumplía. Quizás no merezca la repercusión de otros genios que nos van dejando con carreras más extensas pero no deja de representar el sueño del rock. Charles Bradley nunca alcanzó el éxito como otros soulman: James Brown, Otis Redding (¡Qué pronto se fue el maestro!), Sam Cooke...etc, esta vez el sueño americano no se cumplió y como suele pasar cuando naces en un entorno de pobreza sueles quedarte estancado buscándote la vida para poder comer y vivir, y así hizo este hombre con alma de cantante, buscar curros precarios que le permitieran tirar para adelante. Con 50 años consigue un trabajo de imitador de James Brown hasta que más tarde alguien se fija en él y le ofrece la oportunidad de grabar un disco, y zas, con 63 años consigue su sueño, a partir de ahí se lanza su carrera y es habitual verle por Europa en festivales y dando conciertos agradeciendo y sintiéndose afortunado de poder estar encima de un escenario que solía abandonar para abrazar a su público.

A Charles Bradley se lo ha llevado el cáncer, pero antes tuvo la oportunidad de vivir un sueño que debería haber durado unos años más, todo un ejemplo y una lección de que la vida más emocionante proviene del alma a pesar de que la vida real la aprisione..., puro Soul.

sábado, 29 de julio de 2017

Beth Hart, "Real Jardín Botánico, Madrid 27/07/2017"

Grandiosa, hipnotizante, espectacular..., no hay adjetivos para describir lo que unos afortunados  tuvimos la suerte de presenciar en el Botánico de Madrid. Pocas veces sucede mirar a tu alrededor y ver rostros emocionados e incrédulos ante lo que están viendo, sonrisas cómplices y gestos de admiración ante una voz que silencia la noche y que es capaz de marcar un paréntesis en las vidas de los que asisten a esa demostración de fuerza, o mirar hacia atrás y ver ojos llorando de la misma emoción de sentir que algo les está atravesando..., yo todavía sigo en mi nube, como en los grandes conciertos que te dejan huella, llámese Bruce Springsteen, Neil Young, Van Morrison o... Beth Hart, lo de anoche no se puede explicar, tienes que estar bajo su embrujo y dejarte seducir, porque es imposible apartar la mirada de ella, cuando se sienta al piano, cuando toca la guitarra, cuando agarra el micrófono y se mueve por el escenario como una tigresa que araña con su voz cada nota, o cuando finaliza una canción y se convierte en una niña agradecida dando saltitos y ofreciéndonos una sonrisa..., es ella, sólo ella, y nosotros alucinados y felices de saber que la emociones siguen vivas cuando alguien es capaz no sólo de demostrar que es una enorme artista que puede cantar blues, soul, rock... y transmitir toda su esencia, sino que también tiene "eso" que sólo los más grandes han poseído o poseen... a partir de ahora Beth Hart tiene toda mi admiración, además me cayó fenomenal y desde luego tampoco me importaría tomarme una copa con ella.

Bonnie Prince Billy & Bitchin Bajas - Parque Quinta Torre Arias 18/07/17

Los Veranos de la Villa se han propuesto acercar y dispersar sus espectáculos por los distintos barrios de Madrid. En esta ocasión se presentaba Bonnie Prince Billy junto a un grupo llamado Bitchin Bajas para dar un concierto en el parque "Quinta de Torre Arias". Fue un recital gratuito que se dividió en tres partes, en una primera tocaron Bitchin Bajas (musicalmente, y desde mi punto de vista, fue soporífero sino fuera porque podíamos tumbarnos y ver las nubes correteando por el cielo); en la segunda parte salió Bonnie Prince Billy con su acústica (sin lugar a dudas lo mejor de la noche), y en una tercera y última se unieron ambos en el escenario para ofrecernos lo que llaman folk experimental que no es más que un tostón psicodélico para entrar en trance o echarse una siestecita..., no me puedo imaginar lo que hubiera sido verlos en un teatro.

Sin embargo, siempre recordaré este concierto como uno de mis preferidos, el motivo es que fui con la mejor compañía con la que puedo estar, con los ojos y con la voz que me hacen creer y sentir que este mundo puede parecer a veces infinito. Mi pequeña hija me hizo recordar que lo importante no es donde estamos o lo que vemos, lo importante muchas veces es compartirlo, estar juntos y descubrir algo nuevo como cuando parece que todo es tan inabarcable que resulta cercano. Después del concierto nos comimos una pizza y entonces sí que entramos en trance...

"Mad Cool 6-8/07/2017" - Foo Fighters, Wilco, Ryan Adams...etc

Me gustaría hablar sólo del gran nivel de conciertos que hubo en esta edición del Mad Cool o de que un diluvio como hacía tiempo no habíamos vivido en Madrid, y que dio paso a una temperatura ideal para disfrutar de la música en un recinto al aire libre, estuvo a punto de arruinar el festival..., pero como ya es sabido fue la muerte en directo del acróbata y coreógrafo Pedro Aunión en los prolegómenos del concierto de Green Day la que marcó esta edición, y quizás también el festival.

Cuando la vida continúa y un trágico suceso te permite asomarte y acercarte realmente a la fragilidad de nuestra existencia, todo comentario sobre tus propias reacciones terminan sobrando, son sentimientos de cercanía y de lejanía los que nos marcan y los que finalmente condicionan nuestras conductas y sensaciones. Después las redes sociales - tan sociales como asociales -, foros y medios de comunicación son los que se han encargado de acoger en su regazo un suceso trágico para demostrar que esa fragilidad se olvida pronto dando paso a la creencia de una eternidad duradera en la que tenemos voz y movimiento, y en la que las opiniones se convierten en dogmas de fe.

jueves, 29 de junio de 2017

Scott H Biram, Sala Boite, Madrid 8/6/2017

Fui a ver a Scott H Biram animado por su último disco: "The Bad Testament", uno de los mejores álbumes que he escuchado este año, y por las referencias que tenía de él de otros directos a los que no había podido asistir. No hay duda que pocos cantantes pueden presumir de actuar en solitario y parecer que detrás de él se encuentra una banda entera, así que me bastó una sola canción para convencerme que aquel tipo con gorra de béisbol y pintas de forajido era un auténtico songwriter que domina el escenario y que se maneja con la soltura de los años tocando en tugurios dónde te acostumbras a que la gente te preste atención en la lejanía de la barra del bar o dónde aceptas el "run-run" de las voces que se confunden con los sonidos de las copas.

Antes calentó motores Ignatius Farray, que se marcó un monólogo en plan predicador en el que hizo referencia al manifiesto redneck y que fue realmente divertido. Luego, y ante un entusiasmado público, apareció Scott H Biram con su guitarra acústica en mano, guitarra que maneja con destreza y trata con fiereza, se sentó en un taburete, y comenzó a desgranar sus canciones a ritmo de country, blues, hillbilly... mientras con su pie izquierdo golpeaba sin perder el compás el pedal haciendo retumbar los altavoces de la sala y creando la sensación de que íbamos montados en un camión de mercancías recorriendo una polvorienta carretera de Texas. Fue un viaje estupendo y un concierto magnífico.