miércoles, 15 de julio de 2026

Nick Cave, The War on Drugs,The War & Treaty, The Black Crowes, Foo Fighters...etc (Mad Cool 8-11/07/2026)

Voy conduciendo de regreso a casa, cansado, feliz, con ese sonido sordo que todavía retumba en mis tímpanos a pesar de que la música sale de los altavoces del coche, paro en un semáforo en rojo y vuelvo a pensar en lo que he visto esta noche, la imagen de Nick Cave interpretando "Joy", su rostro emocionado y el de una chica a mi lado que es la primera vez que le ve en directo y que no puede evitar que las lágrimas se le escurran por las mejillas mientras esboza una gran sonrisa ante un silencio sepulcral nunca visto en un festival, solo una canción, solo una voz, y los ojos de los que le observamos le vuelven a pertenecer, y eso que no llevamos más de media hora de concierto. Complicado expresarlo en palabras, hay que vivirlo, mirar a tu alrededor y sentir que durante dos horas el universo se concentraba en las canciones de Nick Cave y sus Bad Seeds, y no importa mucho el set list, que para mí fue espectacular ("Wild God", "Carnage", "The Mercy Seat", "The Weeping Song", "Jubilee Street"...etc), cada interpretación de cada una de ellas nos hizo levitar en un escenario que sonó realmente bien y con unas pantallas gigantes que te permitían no perder detalle. Seguramente junto al de Neil Young en 2016 el mejor concierto al que he asistido en todas las ediciones del festival, y para mí mucho más emocional e intenso que aquel que el propio Nick Cave nos ofreció hace un par de años en el Wizink Center.

Pero no fue solo Nick Cave el que llenó de magia y emoción este año el recinto del Mad Cool, antes pude ver un gran show de soul de Jale N´Gonda que nos hizo sobrellevar el calor a base de mangerazos y bailes soleados, y en la jornada del jueves fueron The War & Treaty los que nos hicieron vibrar y sudar con esas voces que igual que te hipnotizan te hacen bailar, lástima que los programaran en la carpa Iberdrola cuyo escenario no evitó que nos ofrecieran un concierto de soul para el recuerdo. Ellos fueron el motivo por el que no pude ver el recital completo de uno de los últimos grupos de moda, The Last Dinner Party, con una Abigail Morris que reina con sus bailes y su potente chorro vocal, y con una magnífica presencia teatral, una gran banda que seguirán reclutando seguidores porque no solo tienen buenas canciones sino también mucha personalidad. Esa jornada de miércoles comenzó para mí con otro grupo de chicas, las mejicanas The Warning que demostraron su actitud rockera y fue el mejor recibimiento posible para abrir el festival.

Y otro de los conciertazos de esta edición fue el de The War On Drugs que sonaron fantásticos, un set corto pero con unas interpretaciones magistrales de "Pain", "Strangest Things" o un increíble "Under The Pressure" que los coronó como uno de los momentos más intensos de los cuatro días del festival.  Y siguiendo con nombres míticos, esa misma noche acabé con los Foo Fighters, que lo que ofrecieron fue un par de horas de buen rock plagado de esos hits que el público coreaba como si fuera la última vez que los fueran a escuchar en directo: "The Pretender", "My Hero", "Learn To Fly", "Walk" o "Best On You".

El viernes fueron los Pixies los que se sumaron a la fiesta de reencuentros, y lo hicieron con un show también plagado de hits que sonaron de lujo y con un Frank Black al que se le veía contento y con una gran voz para defender su inmenso legado, pero en mi caso me perdí el comienzo de su show (aunque los pude ver relativamente cerca) por una chica llamada Holly Humberstone que me sedujo lo suficiente como para quedarme con ella y ver su recital casi al completo, como lo hizo Halsey a primera hora de aquel viernes que me hizo recordar porque me atrae deambular por esa pradera con una cerveza en la mano y ver artistas que en otro caso no los vería nunca, Halsey me dejó alucinado con su puesta en escena, el carisma y su potente voz. Ese día también fue el único en el que me pasé por una de las carpas pequeñas para ver una banda irlandesa llamada Cliffords, y lo cierto es que se estaba de lujo con el aire acondicionado y encima pudimos ver un gran concierto con una vocalista muy intensa y buenas canciones y guitarras.

Una vez fuera, y mientras España pasaba a las semifinales del mundial y con la gente viendo el partido a través de una pantalla gigante, Kings Of Leon ponían por debajo la banda sonora, fue acabar el partido y sonar "Use Somebody", como si hubiera sido programada para ese momento y la épica de la canción comulgará con la futbolera. El resto de aquella jornada la pasé con A Perfect Circle y con Interpol, dos bandas que no son muy afines a mis gustos, pero que me dejaron buen sabor de boca, en especial los primeros con un muro de sonido espectacular y que demostraron porque eran una de las bandas más deseadas de este festival y para muchos de los que estaban allí uno de los mejores conciertos que se pudieron ver durante estos días.

El jueves me lo tomé libre, sin apenas dormir, el curro, el calorazo... creo que hubiera llegado al sábado como zombie mutante deambulado de concierto en concierto. Era la jornada menos atractiva para mí pero no me hubiera importado ver a gente como CMAT, Zara Larsson o la propia Lorde que tanto atraen a la juventud (de hecho fue el único día que agotaron entradas), pero la que sí me ha dejado la espina clavada fue Florence, me hubiera gustado volver a verla y según me dijeron dio otro recital inmenso, la próxima no te me escapas...

Y el sábado no solo tuvimos a Nick Cave, también pudimos disfrutar del soul de Jale N´Gonda del que ya he hablado antes, y a los legendarios The Black Crowes que volvieron a demostrar que sobre un escenario son únicos y de la calidad que tienen como músicos para demostrarnos que lo difícil para ellos es sencillo, tocaron muchas de sus canciones emblemáticas: "Jealous Again", "Remedy", Hard To Handle", "Thorn In My Pride", "Twice As Hard", mi favorita "She Talks To Angels", pero me quedo un intenso cover de "Oh Sweetin Nuthin" de la Velvet, en mi opinión un concierto que mejoró en pasión al que ofrecieron hace un par de años en Madrid. Poco vi de Matt Berninger, pero la última media hora me sirvió para recordar los conciertos que he visto de él con The National, un frontman de esos que llenan el escenario y un cantante muy especial que busca la comunión con su público y que se bajó varias veces de este para pasearse entre la multitud eliminando la distancia entre unos y otros, la interpretación de "Terrible Love" es ya un recuerdo imborrable. Fue en definitiva una jornada maravillosa, posiblemente la mejor en años, y que acabó con la fiesta de David Byrne y la gente coreando las canciones de los Talking Heads con un espectáculo muy visual, y ese "Common People" de Pulp que resonó por toda la explanada para poner el broche final a cuatro días de música y buen rollo.

Eso fue más o menos lo que vi, por el camino se me quedaron Jenny Beth, Wolf Alice, The Vaccines, Moby, Kasabian o los Reytons entre otros, además de no poder ver algunos shows enteros por esos horarios ajustados, pero lo mejor es no pensar en lo que te has perdido sino en lo que has disfrutado. Todavía sigo sin entender lo de programar varios días "temáticos": rock, pop, indie..., y tampoco me ha convencido el nuevo diseño de los escenarios que además deja las dos carpas en un segundo plano y aisladas y en las que en otras ediciones he podido ver grandes conciertos y tener la sensación de que también estás en un recinto cerrado. Siempre he pensado que lo que debería mantener este festival es reunir en un mismo día diferentes propuestas musicales, que puedas pasar de un concierto de soul o rock a un espectáculo pop de algunas de las divas del momento, y que pueda reunir un público heterogéneo para que en un mismo espacio puedan convivir distintas generaciones, que sea la música y las ganas de pasarlo bien y descubrir nuevos cantantes y bandas lo que las una. Por lo demás, mi experiencia es que todo fluyó sin demasiadas complicaciones, rápidos accesos, sin esperas en barras y en los baños, con fuentes de agua y esa inmensa pradera de césped artificial que algunos aprovechan para descansar o ver de lejos tranquilamente un concierto, y quien sabe, quizás alguien en la lejanía, y aunque ni siquiera le sonara su nombre, vio el espectáculo de Nick Cave y hoy ande buscando alguna canción de aquel desconocido trajeado.


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