lunes, 27 de abril de 2026

"Diez discos y cincuenta canciones para recordar un mes" (abril 2026)"

Había pasado mucho tiempo pero ella todavía recordaba aquella noche, tendría unos veinte años, se había comprado unas ajustadas mallas amarillas, un top negro y había ordenado sus rizos rubios por su hermoso rostro mientras el espejo le devolvía aquella ilusionada mirada. Unos días antes le escribió a aquel chico un "te quiero" en un libro de poesías mientras bebían y compartían ese sentimiento de que el mundo es solo de dos aunque estés rodeado. Pero aquella noche, en aquella discoteca en la que celebraban una fiesta de amigos, un impulso que no supo controlar le hizo olvidarse para quien se había puesto tan guapa y se arrimó a los brazos de otro mientras aquel chico al que le había dibujado un corazoncito en aquel libro la veía de lejos. Cuando acabó aquella fiesta, ella estaba sola en el pasillo, de lejos vio cómo se acercaba su verdadero deseo, aquel con el que siempre se reía y compartía sus secretos, él la miró, directamente a sus grandes ojos verdes que parecían tristes y confusos y por un momento quiso olvidar aquel desliz y abrazarla al fin, pero algo le retuvo, sus pies y sus brazos recularon, y seguramente su orgullo de juventud le hizo atravesar aquella puerta con sus amigos para estirar la noche y buscar nuevas sonrisas, y se lo terminó pasando bien, pero lo que nunca pudo olvidar fue aquella mirada que más que nunca parecía demasiado solitaria. Muchos años después se reencontraron, se sonrieron como siempre y rememoraron lo bien que lo pasaban juntos, no hablaron de aquella noche ni de lo que debería haber pasado, ella le recordó aquella vieja canción soul que más de una vez bailaron como posesos mientras fumaban, bebían y se veían en los ojos del otro, pero lo que sí pensaron ambos cuando regresaron a sus casas es que si aquella canción hubiera sonado en aquella maldita discoteca seguramente todo habría cambiado, entonces cerraron los ojos, y la bailaron.

1) The Bevis Frond - "Horrorful Heights": Después de dos estupendos discos dobles titulados: "Focus On Nature" y "Little Eden" reseñados por aquí, Nick Saloman y los suyos vuelven a la carga con otro doble álbum repleto de buenas canciones de rock alternativo, indie y psicodelia: "A Mess Of Stress", "Draining The Bad Blood", "That´s Your Lot", o las más épicas y largas: "Space Age Eyes" y "King For A Day" con unos enormes solos de guitarra. Un disco denso, pero al que le sobra poco, y que confirma el magnífico estado de forma de esta grandísima banda. (📻)

viernes, 17 de abril de 2026

Recopilatorio de canciones de las décadas 50s & 60s

Esta Semana Santa, mientras viajaba y el viento soplaba con fuerza como si quisiera sacarme de la carretera, volví a recuperar un viejo cd de mp3 con canciones editadas en las décadas de los cincuenta y los sesenta con la ilusión de rescatar esos años que no viví pero que fui descubriendo en mi adolescencia. Sujetaba con fuerza el volante y mi cabeza se iba sorprendiendo de la cantidad de increíbles músicos y estilos musicales que surgieron en aquellos años y que lograron convertirse en la voz de una juventud que deseaba encontrar su propia identidad, y sobre todo libertad. Fueron los años en los que la música sirvió también como altavoz para lograr cambios sociales, y una de las pocas alternativas para que los jóvenes pudieran soñar con una vida diferente a la de sus padres, porque, ¿qué podía hacer un chico joven pobre salvo tocar en una banda de rock´n´roll?, se preguntaban los Rolling Stones, la respuesta era agarrar un instrumento, salir de tu pequeño mundo, viajar, bailar, divertirse al ritmo de esas canciones, y permitir que la espontaneidad entrara también en sus vidas. Escuchar a todos estos músicos no es solo una cuestión de nostalgia, es una forma de entender el origen de casi toda la música moderna, donde nacieron o se consolidaron géneros como el rock´n´roll, el soul, el rhytmn & blues, el pop, el folk o el comienzo de la psicodelia. Y todas aquellas voces que nos dejaron su legado llegaron al gran público en una época en la que no había fórmulas establecidas, donde la energía era tan inocente como salvaje, y donde la creación se basaba en la intuición.

sábado, 4 de abril de 2026

"Diez discos y cincuenta canciones para recordar un mes" (marzo 2026)"

Una vez un fotógrafo me comentó que las sonrisas sinceras y verdaderas eran más fáciles de captar en el llamado Tercer Mundo que en nuestras sociedades "más avanzadas" a pesar de la hambruna y las desigualdades, y se basaba en que nosotros vivimos condenados y atados a redes invisibles que nos vigilan y que hacen que nuestras mentes se vuelvan confusas hasta no valorar que la vida se debería basar en las relaciones humanas y en la espontaneidad y no en mantener una falsa sensación de libertad. Vivimos inmersos en una sociedad burocrática y controladora que nos ha convencido que las comodidades has de pagarlas a base de exponerte y de renunciar a tu propia identidad si es preciso, como si te enfrentaras constantemente a un gigante de mil brazos que aunque le arranques uno siempre te alcanzará con otro con el objeto de convertir tu mente en un aislado universo caótico al que tengas que dar respuestas inmediatas para que todo siga girando a tu alrededor. Posiblemente este monstruo sea una de esas cabezas invisibles de una sociedad que intenta deprimir a sus pequeños huéspedes mientras de paso les invita a acumular propiedades y a compararse con los habitantes de ese tercer mundo que sufren hambre, guerras e injusticias y cuya preocupación máxima es intentar sobrevivir día a día, algo mucho más real y frágil que nuestras pequeñas inquietudes diarias que nos hacen creer que seremos eternos y que con soberbia hacen que escondamos gestos y expresiones que un día, cuando éramos niños, florecían de forma natural. Vayamos pues con un poco de música que nos arranque la nostalgia y que nos aísle, pero que también sirva para elevar nuestras sonrisas.

1) Brigitte Calls Me Baby - "Irreversible": Y lo hacemos con este grupo de Chicago que con su música puede ser capaz de armonizar esa nostalgia en una pista de baile mientras movemos nuestros cuerpos sin sudar demasiado. Ya aparecieron por aquí con el disco de su debut: "The Future Is Our Way" y ahora lo hacen con su segundo trabajo en el que sus influencias por los Smiths y ese sonido pop de los ochenta siguen patentes en temazos como: "I Can´t Take The Sun Out Of The Sky", "I Danced With Another Love In My Dream", "The Pit" o el single "Slumber Party". Un disco estupendo que acaba con "Send Those Memories" que no puedo dejar de imaginármela con la voz de Roy Orbison, aunque la de Wes Leavins ya es de por sí emocionante.(📻)