Uno empieza a ser consciente de que se ha hecho mayor cuando comienza a hacer cuentas de que año se podrá jubilar, o cuando anda quejándose constantemente del tiempo, da lo mismo que llueva, que haga calor, viento, e incluso ante un día tranquilo y soleado. Y aunque es algo que irremediablemente se acrecienta según vas cumpliendo años, no es menos cierto que jovenzuelos de veinte años se hacen espiritualmente viejos antes de tiempo y que van por la vida despotricando y frunciendo el ceño ya sea cuando montan en el metro, entran en un bar o simplemente cuando miran hacia el cielo. Decía Bob Dylan que ojalá fuéramos por siempre jóvenes, que nos mantuviéramos erguidos y fuertes, y que todos nuestros deseos se hicieran realidad, pero lo cierto es que con el paso del tiempo esos deseos se van transformando y nuestras aspiraciones se van limitando mientras el mundo que observamos se va reduciendo y nos complicamos con absurdos objetivos. Y sí, ojalá por lo menos me sintiera por siempre joven y que mi ceño nunca se frunciera, que mi corazón se mantuviera siempre alegre como decía otro de los versos de la misma canción, que pudiera mirar hacia adelante sin dejar de vivir el momento, y que mi cabeza se alzara hacia el cielo mientras el agua cae sobre mi rostro y una canción me hiciera moverme al ritmo de la lluvia y del viento.
1) Lucinda Williams - "World's Gone Wrong": En la portada del disco Lucinda se nos presenta vestida de negro y con una cazadora de cuero avisándonos de que a sus 73 años sigue siendo una cantante guerrera y comprometida, y sobre todo rockera. Decimosexto álbum y un gran disco con colaboraciones de Brittney Spencer, la gran Mavis Staples en un cover de otro grande, Bob Marley, y Norah Jones en una de las mejores canciones: "We've Come Too Far To Turn Around", además de grandes temas como "Low Life", "Sing Unburried Sing" o la propia "World´s Gone Wrong". No sé dónde leí que después del ictus que sufrió hace unos cinco años, Lucinda llegó a afirmar algo así como que ya no escribía para impresionar, sino que lo hacía para sobrevivir, y ojalá lo pueda seguir haciendo durante mucho tiempo. (📻)
2) Danny Bryant - "Nothing Left Behind": Gran trabajo de este enorme guitarrista y cantante británico en el que podemos encontrar canciones contundentes como "Tougher Now" o "Swagger" y otras más tranquilas: "Missing You", la estupenda "Just For You" o un cover de Bruce Springsteen: "Nothing Man". Un álbum de blues y de rock con muy buenas guitarras e intensos solos de un cantante que ya lleva unos cuantos discos a sus espaldas. (📻)
6) The Paper Kites - "If You Go There, I Hope You Find It": Y seguimos con otro disco íntimo y melodías delicadas de indie folk para escuchar tranquilamente con esta banda australiana que han lanzado el que es su séptimo álbum. Canciones ideales para alejarse del bullicio y dar un largo paseo por el campo. (📻)
Como objetivo de este año me había propuesto no extenderme mucho y dejar que la música hablara más que mis palabras, pero al final se me ha vuelto a ir un poco de las manos, así que voy con un acelerado repaso de algún disco que me he dejado, entre estos el de Van Morrison que publicó "Somebody Tried To Sell", un disco de blues clásico con once temas propios y covers y con una gran producción que además cuenta con invitados de lujo, se escucha y se disfruta pero no estará entre sus mejores trabajos, por lo menos para mí. También Zach Bryan lo ha hecho con el ambicioso "With Heaven On Top", buenas canciones, algunas excelentes, pero que se me hizo demasiado largo, al igual que el del debutante Kashus Culpepper que ha editado "Act I" y en el que figuran invitados como Sierra Ferrel y Marcus King, y aunque se adivina que es un gran cantante y compositor creo que el álbum también peca de ser demasiado extenso. James Hunter lo hizo con "Off The Fence", un disco de soul agradable, tranquilo y con clase pero que no depara demasiadas sorpresas, y en el que aparece Van The Man colaborando en un tema. También destacar el octavo álbum de los británicos Cast titulado: "Yeah, Yeah, Yeah", y que por cierto estuvieron girando con Oasis, los noruegos Gluecifer con su primer disco en veinte años: "Same Drug New High", rock directo y riffs potentes, y los americanos Cordovas que lo hicieron con un bonito álbum de country-folk titulado "Back To Life" y con armonías a lo Crosby, Still & Nash.
Y ahí lo dejo, con un playlist de canciones (que se me ha quedado bastante cojo porque no he encontrado nada en spotify de los discos de Lucinda y Blood At Ease, que además son quizás los que más he escuchado), y con una mención especial al Boss y a esa canción titulada "Streets Of Minneapolis" que ha estado dando vueltas alrededor del mundo estos días por su carácter reivindicativo contra la política migratoria de los USA, ICE y la figura de Trump. No es de sus mejores temas pero tiene más valor por lo que representa, porque esta vez el Boss se está enfrentando directamente a alguien que ya le tildó de anti-americano y patético cantante y cuyo ego y narcisismo van más allá de sus impredecibles respuestas. Solo espero que la suya no sea la única voz que se alza musicalmente contra la fuerza como arma opresora, y que cantantes y bandas más jóvenes se muestren más activos. De momento parece que Billie Eilish y Bad Bunny lo han hecho en los Grammys, y sus voces pueden ser más influyentes que la del propio Bruce, porque quizás, y como dijo Neil Young en una ocasión, seguimos necesitando grupos jóvenes que den un golpe en la mesa, como en su día lo hicieron los Sex Pistols y el Punk, que hagan que las cartas vuelvan a ser repartidas, y que independientemente de su calidad por lo menos escandalicen con sus canciones esas mentes conservadoras que se esconden tras los disparos del ejército de Trump.
No hay comentarios :
Publicar un comentario